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La UIB reactiva el Observatorio Social de las Islas Baleares

La Universidad de las Islas Baleares ha reactivado, en esta etapa de dificultad social, el Observatorio Social de las Islas Baleares, dirigido por la profesora Maria Antònia Carbonero y coordinado por el grupo de investigación Desigualdades, Género y Políticas Públicas, con el objetivo de recoger y generar información para mejorar el conocimiento de la situación social de Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera y detectar situaciones emergentes, puntos críticos y respuestas innovadoras que faciliten la cohesión y la justicia social. El Observatorio cuenta con el apoyo de la Cátedra de Innovación Social “la Caixa”.

La primera etapa del Observatorio coincidió con los efectos de la crisis económica de 2008 y se mantuvo entre 2009 y 2012. Ahora, en esta nueva etapa, el Observatorio se ha propuesto elaborar un barómetro social de las Islas Baleares, para el que ya ha empezado a recoger una serie de indicadores homologables con los del Observatorio Social de “la Caixa”, así como la identificación de iniciativas de buenas prácticas en innovación social.

«El Observatorio Social de las Islas Baleares tiene una clara vocación de servicio público, que se hace especialmente importante en el momento que vivimos, tan marcado por el impacto de la crisis derivada de la epidemia del coronavirus», explica la directora del Observatorio, Maria Antònia Carbonero.

Indicadores y buenas prácticas de innovación social

Para este año, el Observatorio se ha marcado como objetivo, siguiendo la línea del Observatorio Social de “la Caixa”, elaborar el barómetro y recoger y catalogar todas las iniciativas de innovación social de las Islas Baleares. El barómetro incluirá indicadores de contexto (PIB per cápita, tasas empleo, población, movimiento natural, migraciones, etc.), de inclusión y ciudadanía (indicadores de pobreza, desigualdades y abandono escolar, así como de acceso a servicios básicos como educación, salud o vivienda), indicadores específicos de desigualdad de género, y de intervención social y políticas sociales.

Estos indicadores serán accesibles a través de la web del Observatorio y se actualizarán periódicamente. También se publicarán periódicamente boletines electrónicos del Barómetro social (Breus), así como informes sociales sectoriales específicos, tanto sobre indicadores como sobre políticas sociales.

Primeros impactos de la COVID-19 en la vulnerabilidad social

El Observatorio ha elaborado este mes de mayo el primer boletín de la nueva etapa, dedicado a los primeros impactos de la COVID-19 en la vulnerabilidad social de las Islas. Aunque la información de la que se dispone está fragmentada y marcada por la inmediatez y la urgencia de la situación, el boletín aborda las principales cifras de la epidemia, los efectos devastadores en términos de empleo, el desbordamiento de las demandas de protección social, y las respuestas que articula la Administración pública y el tercer sector, así como las iniciativas de solidaridad que surgen.

Según éste, los datos demuestran que los medios y recursos para evitar contagios en el espacio sanitario han sido insuficientes y han evidenciado un sistema de mercado que pone precio a las vidas en detrimento del estado de bienestar, que se presenta deficiente: no combate las desigualdades sociales y no garantiza la cobertura de necesidades básicas. Fijar un precio máximo de las mascarillas (y la resistencia a esta decisión política por parte de partidos de la oposición) es un ejemplo de esta tensión entre mercado y Estado.

Por otro lado, las desigualdades sociales también son patentes, dado que se han evidenciado los sesgos de clase y de género. De hecho, una parte de la mayor incidencia en mujeres que en hombres antes de los sesenta años se explica porque muchas de las profesiones sanitarias, de cuidados y de limpieza, además del trabajo en los supermercados, esenciales estos días, las ocupan más mujeres que hombres. Por ello, los autores apuntan que sanitaria y socialmente, la COVID-19 invita a replantear el modelo de cobertura y asistencia que tenemos y hacia quién nos encaminamos o podríamos encaminarnos.

Peores datos laborales que en la última crisis económica

En cuanto al ámbito laboral, las Islas Baleares han sido la comunidad donde más se ha incrementado la desocupación interanual el mes de abril, con un incremento del 62,1 por ciento. Además, casi una tercera parte de las personas dadas de alta en la Seguridad Social en las Islas se han visto afectadas por un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), 141.614 personas, un 30,7 por ciento del total. Muchas personas que padecían situaciones laborales muy precarias ahora se ven con dificultades para acceder a las prestaciones y ayudas.

Los sindicatos han tenido que adaptar su estructura y el funcionamiento al alud de peticiones de trabajadores afectados por la crisis, también laboral, generada por el coronavirus. Entre las diferentes organizaciones sindicales consultadas, se han atendido cerca de 50.000 consultas hasta finales de abril, cuya mayoría están relacionadas con la suspensión de la actividad laboral y la gestión de los ERTE, así como sobre medidas de higiene y de seguridad en el puesto de trabajo para evitar los contagios. En este sentido, la demanda de equipos de protección individual (EPI) y medidas de salud laboral ante el coronavirus han sido presentes en todos los sectores productivos.

La situación laboral es muy preocupante. Las últimas previsiones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) apuntan a la pérdida de más de 300 millones de puestos de trabajo a tiempo completo en todo el mundo, además de los más de 1.600 millones de trabajadores de la economía informal directamente afectados por la suspensión de la actividad. Se superan con creces los datos de la crisis económica de 2008-2011, y los sectores de hotelería y restauración, que representan el grueso de la actividad económica en las Islas Baleares, son dos de los más afectados, tanto ahora como entonces.

Buenas prácticas: red de apoyo mutuo

Referente a buenas prácticas, el boletín se hace eco de las redes de apoyo mutuo de Mallorca e Ibiza, añadidas a iniciativas de las asociaciones de vecinos ya existentes. En el caso de Mallorca, la XSM (Xarxa de Suport Mutu) ha llegado a tener nodos en 31 pueblos de la isla y en 32 barrios de Palma, mientras que en Ibiza atienden una treintena de familias con necesidades alimentarias. Son iniciativas que no quieren ser recursos asistenciales o caritativos, sino herramientas horizontales de apoyo mutuo que han surgido de forma espontánea en cualquier parte de las Islas con la crisis generada por el coronavirus y de las que el OSIB también hará seguimiento.

 

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Fecha de publicación: 19/05/2020